Hoy conocí la cara de un Junín olvidado, de una porción del pueblo que no pertenece al centro , ni a las plazas, ni a la elite social juninense, me encontré sentada en una mesa con un grupo de gente maravillosa, de ciudadanos anónimos, que forman parte de la historia de un lugar recortado de Junín, de un lugar maravilloso más nombrado por forasteros que por los propios juninenses , más admirado por turistas (hoy en vías de extinción) que por nosotros mismos y sentí pena, y sentí nostalgia…y sentí vergüenza.
Pena, porque soy en parte responsable de esa herida que no deja de sangrar, después de cuatro años. Pena por ser “cómplice” de que tantas libertades individuales hayan sido restringidas al máximo.
Nostalgia por tantos espacios perdidos, obligados a permanecer en la memoria de algunos, de haber sido ignorado por muchos y sobre todo de haber muerto en la ambición de pocos.
Vergüenza por esas lágrimas que quedaron apretadas en los ojos de aquellos que perdieron años de trabajo, su propio pasado era arrasado por topadoras que iban desbastando bajo los escombros las ilusiones de un futuro que perecía enterrado, de una manera cruel, totalitarista.
Las historia de estas personas, historias de vida reales, sin un agregado de fatalismo, ni dramatismos, que, por otra parte no era necesario agregar, demasiado había ya implícito, parecían recortadas de una película sobre el holocausto nazi. Si, aunque parezca exagerado, porque esas voces ahogadas por un dolor que no se va, ante el recuerdo de ver como y de que manera destruían sus vidas junto a los puestos donde ellos desarrollaban su trabajo, habían criado a sus hijos, dónde fundamentaban sus proyectos y arrullaban sus sueños,Todos fueron DERRUMBADOS , y los comerciantes obligados a exiliarse en el dolor y el desempleo .El puesto de los Mendocinos, el puesto donde se vendían recuerdos, mimbrería, La posta del gallo, La barra de Pancho, lugares claves de nuestra perla juninense, el toque pintoresco que hacia un lugar de esparcimiento, pero también de diversión sana, en familia.Claro, familias comunes, no pertenecientes al circulo social de la elite juninense que seguramente todos esos sitios eran “gronchadas” “cosas de negros” que le quitaban glamour a la Laguna de Gómez a la que hasta el nombre le dieron un toque “sofisticado” post-moderm, “Parque natural Laguna de Gómez”.Estos “guardianes” del neoliberalismo con sus tácticas despiadadas y deshumanizadas, no consideraron la VIDA misma que se ubicaba en cada unos de esos “puestos” (por llamarlo de alguna manera) y cumpliendo una lógica de “cosificación”, donde los VALORES solo existen con un precio de venta arrasaron con todo, lo material y…lo puramente espiritual, lo que conforma al hombre como tal, lo que lo diferencia de las bestias, su EXISTENCIA, su manifestarse en el mundo.
Escuchaba envuelta en una niebla de incredulidad, asombro, y temor…la condición humana va pereciendo lentamente bajo las leyes de un narcisismo destructivo, donde la ley primera es la “utilidad” del objeto, aunque ese “objeto” tenga vida, alma, espíritu.
La empatía no existe, la imagen del otro desaparece ante la desmedida ambición por TENER: dinero, poder, renombre…SER
La política que profesan individuos capaces de estos actos “genocidas” es ostentosa, cómo un “artificio humano” separa la existencia humana del mundo animal y de la Tierra, parafraseando a Anna Arendt, y, cuando hablo del mundo animal incluyo especie –hombre-. Estos sujetos tratan de huir su propia “condición humana” intentando trascender, llegar un poco más allá de los límites establecidos, ambiciones que anidan en todos los seres humanos. En el fondo, el hombre anhela cambiar la existencia humana desde lo dado, por algo “hecho por él mismo”. (Arendt) aunque lo “hecho” implique dolor, destrucción y en algunos casos, hasta la muerte misma de otro ser humano.Mientras que los verdaderos “artifices” de la vida , permanecen dolientes sin resistirse a la maldad, esperando un milagro o…ya sin esperanzas.
Hoy conocí una cara de un Junín que no estaba tan “lindo” como yo creía.
A los héroes de la Laguna de Gomez.

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